
El objetivo de este tipo de masaje es aumentar la elasticidad a nivel de la musculatura del plano superficial del periné, prepara a la mujer sobre las sensaciones de presión y tensión que va a experimentar en el parto, y le permite aprender a relajar esta zona en lugar de tensionarla.
Tras varios estudios realizados se ha demostrado que el masaje perineal realizado a diario, en las últimas semanas de gestación, reduce significativamente el riesgo de desgarros en el periné.