Malas influencias

Los primeros días de un recién nacido suelen ser un caos para todos. Pasadas las primeras horas en las que permanece tranquilo y dormido, comienza su “aquí estoy yo” que suele cuando menos, desconcertar a los padres. Esto unido a las opiniones de todas las personas que pasan por la habitación del hospital, junto con lo frágil que los padres se sienten, hacen que sean momentos delicados en los que se pueden cometer errores. Así nos encontramos cuando vamos a revisar al bebe, que se ha decidido darle biberón porque el niño pasaba mucho hambre y lloraba mucho. Otras veces alguien ha decidido que en realidad llora por gases. Eso cuando no se decide que al niño la leche le sienta mal. En fin, son tantas las cosas que una escucha y que ninguna es verdad…….. Quiero que intentéis ver las cosas desde dentro del recién nacido, y así os daréis cuenta de que vuestro hijo ha pasado por uno de los peores momentos de su vida. Nacer no es fácil. Se estaba mucho mejor dentro de la barriguita de mama con todo solucionado. Ahora, después de haber pasado por un angosto túnel, que le aprieta y le comprime las entrañas, sale, le cortan el cordón que le mantenía unido a su mayor protección, y empieza a conocer el hambre, la ropa que le oprime, el frío, el calor, la visita que le grita al oído lo bonito que es, el erupto que no sale, et, etc, etc. Todo le sale mal y tiene que acostumbrarse deprisa a su nueva vida. Solo tiene una forma de manifestar su fastidio y es ……..llorar!!!! Por eso, no caigamos en la trampa del biberón.. Por supuesto que si le damos un biberón se va a callar. Pero esto solo quiere decir que lo hemos cebado y esta ocupando unas horas en hacer una digestión pesada. Tampoco en medicamentos que quitan “teóricamente” los gases, y mucho menos en cambiar cada día a una leche distinta porque la anterior no le gustaba o le hacia daño. Como siempre, aconsejo que los profesionales estamos para ayudaros. Preguntar siempre al profesional, y no dejados influir por consejos y opiniones, la mayoría equivocadas, cuando no obsoletas. No cometáis errores hasta que no hayáis hablado con quien de verdad sabrá asesoraros, y mientras conseguís hablar con ese profesional coger a vuestro hijo, ponerlo piel con piel encima de vuestro pecho, y a lo mejor se le pasa todo su malestar.

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Una respuesta a Malas influencias

  1. Helena dijo:

    Bien dicho Paloma. Qué pena no haber podido enviar tu texto a mi familia y amigos cuando nacieron mis hijos… espero que les sirva a otras madres. Tienes toda la razón. Muchas gracias y un abrazo,

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