El problema del RH -

La incompatibilidad entre el grupo sangíneo de la madre y del padre sólo se produce en aquellos casos en los que la madre es RH- y el padre RH+. El grupo (salvo raras excepciones) no tiene importancia, A,0, AB, B…. es indiferente cual sea el de cada uno.
El asunto es algo complejo de explicar, pero voy al menos a intentarlo.
El RH es una molécula que existe en la superficie de los glóbulos rojos de las personas que son +. Podemos imaginarlo como una antena que le saliese a una célula redoda. Todos los glóbulos rojos de una persona positiva son así.
Cuando una madre es RH- en su cuerpo no existe esa molécula. El problema se plantea cuando el padre RH+ da en herencia ese rasgo a su hijo.
Durante el embarazo la dirección del paso de la sangre es siempre de madre a hijo., pero a partir del último trimestre puede ocurrir excepcionalmente un paso de células sanguíneas del feto a la madre. Esto cocurre de forma mucho más probable durante el parto. También puede ocurrir en el caso de amnniocentesis o cualquier prueba invasiva durante el embarazo.
Qué va a ocurrir en este caso? Glóbulos rojos fetales con la moléccula RH en su superficie van a entrar en la circulación materna. Como para la madre es una sustancia desconocida, su sistema inmune lo va a identificar como algo extraño, como un “enemigo”, y va a fabricar defensas (inmunoglogulinas) contra eso pocos glóbulos rojos RH+ que han entrado en su circulación, destruyéndolos. El problema es que, al igual que ocurre con las defensas generadas frente a muchas enfermedades, las inmunoglobulinas antiRH se van a quedar de forma permanente en el sistema inmune de la mujer.
Así, si no ponemos remedio con una vacuna (luego explico cómo funciona), en el siguiente embarazo, en la sangre que pasa de la madre al feto, pasarán también las inmunoglobulinas anti Rh. Cada antiRH se unirá a un glóbulo rojo RH+ del feto y lo destruirá. Si en la sangre matena la carga de antiRH es muy alta puede producir una destrucción masiva de los glóbulos rojos fetales, causándole una severísima anemia al feto desde momentos relativamente precoces del embarazo, aumentando mucho la mortalidad tanto intraútero como neonatal. Como consecuencia de la rotura masiva de glóbulos rojos, y de las reacciones que esto desencadena, los fetos se llenan de líquido, se hinchan mucho, dando lugar a un cuadro que se llama “hidrops fetal”, que es señal de una afectación severa.
Pero afortunadamente esta situación catastrófica se puede prevenir con la administración de una vacuna antiRH. Con ella vamos a introducir antiRH en la madre desde el primer embarazo, para que cuando pasen moléculas RH+ del feto sean estas antiRHexternas las que lo destruyan, porque así no darán tiempo al sistema inmune de la madre a fabricar sus propias antiRH que quedarían ya como memoria permanente para los siguientes embarazos. Por el contrario las antiRH de la vacuna desaparecerán completamente de la circulación materna en unos tres meses.
Para tranquilidad de las madres RH-: La vacuna siempre funciona. y si se administra correctamente, la incompatibilidad RH ha dejado de ser un riesgo

Esta entrada fue publicada en Embarazo. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>